Viviana Zaldívar, directora de Programas, CARE Perú
En el campo del desarrollo, el rol de organizaciones como CARE Perú ha cambiado profundamente. Hoy, no basta con ejecutar proyectos ni cumplir metas operativas. El verdadero desafío es diseñar intervenciones que generen cambios sostenibles, capaces de mantenerse y adaptarse en contextos cada vez más complejos.
En CARE Perú, esto implica ir más allá de la implementación. Nuestro trabajo se enfoca en construir modelos de intervención que aborden las causas estructurales de la pobreza y la desigualdad, contribuyendo a transformar realidades hacia un país más justo, inclusivo y sostenible.
Esta apuesta pone en el centro a las personas en situación de vulnerabilidad, especialmente a niñas y mujeres, reconociéndolas como agentes clave de cambio en sus familias y comunidades. Durante el 2025, nuestras intervenciones alcanzaron a más de 107 mil personas en distintas regiones del país, de las cuales cerca del 70% fueron mujeres, reflejando de manera consistente este enfoque.
Nuestro modelo se basa en tres dimensiones del cambio: el empoderamiento de las personas, la transformación de las relaciones de poder y la incidencia en las estructuras sociales. Es en la articulación de estos tres niveles donde se generan transformaciones sostenibles.
Los resultados en territorio evidencian la efectividad de este enfoque. En salud materno infantil, por ejemplo, se logró incrementar la cobertura de atención a gestantes de 34% a más de 57%. En contextos de cambio climático, las iniciativas de gestión hídrica han mejorado el acceso al agua para cientos de familias rurales. Y en el ámbito productivo, se han registrado incrementos de hasta 30% en los ingresos familiares, fortaleciendo la autonomía económica de mujeres y comunidades.